CulturaUNAM presenta VINDICTAS, una colección editorial que recupera la obra de autoras relegadas por el canon literario. Una colección contra el olvido

Jueves, 07 Noviembre 2019 19:32

 

 

*  Una colección integrada por cinco novelas de grandes autoras latinoamericanas abre una iniciativa de CulturaUNAM que busca divulgar obra poco conocida de creadoras en distintas disciplinas 
** Luisa Josefina Hernández y Tita Valencia, ambas galardonadas por el Premio Xavier Villaurrutia; las reconocidas narradoras y periodistas María Luisa La China Mendoza y Tununa Mercado; así como Marcela del Río, Profesora Emérita de la Universidad de la Florida Central, son las autoras que abren la colección Vindictas, editada por la Dirección General de Publicaciones y Fomento Editorial 
*** Una nueva lectura de escritoras contemporáneas reivindica el mérito de las autoras bajo una lente empática e incluyente, como consta en la introducción de las obras.
 
Bajo el lema El canon literario las volvió invisibles, hoy el tiempo reivindica la urgencia de leerlas, la Coordinación de Difusión cultural lanza Vindictas, iniciativa que busca hacer visible la obra de mujeres del siglo pasado, que por diversos motivos no tuvieron difusión. Este proyecto inicia con una colección de cinco novelas escritas por mujeres que habían quedado fuera del alcance de los lectores a pesar de su relevancia literaria y de mantener una vigencia asombrosa.  
 
La colección Vindictas se inscribe en una línea de trabajo impulsada por CulturaUNAM que busca difundir obras poco conocidas de creadoras  en distintas disciplinas. La iniciativa comienza con la colección editada por la Dirección General de Publicaciones y Fomento Editorial, pero en el corto plazo, todas las áreas que integran el sistema cultural universitario presentarán más iniciativas orientadas a revalorar y visibilizar el trabajo de las mujeres en disciplinas como la música, el teatro y la danza, entre otras.
 
En las Memorias de Luisa Josefina Hernández podemos encontrar una declaración que refleja el espíritu que impulsó a la máxima casa de estudios de México a crear esta colección: “Pienso que en ciertos países el verdadero peligro es el olvido, por descuido de editoriales y de universidades. Con esto quiero decir que existe la obligación de proteger la cultura nacional, y esto significa hacerla llegar al prójimo y al mundo. Se hace con estudios y con ediciones cuando los libros se agotan”.
 
En un necesario ejercicio de investigación y valoración literaria, la Dirección General de Publicaciones y Fomento Editorial (DGPFE) se dio a la tarea de crear una colección que tiene como propósito rector poner en circulación novelas escritas en español, por mujeres y no editadas por lo menos desde hace 20 años.
 
Una apuesta contra el olvido por su desafiante intención de llevarnos a poner la mirada en autoras que resultan poco conocidas no porque sus obras carezcan de calidad, sino por la escasa difusión que, en su momento, se les dio.
 
Desde la concepción de este nuevo proyecto, que sin duda constituye una bocanada refrescante en el medio editorial, se buscó un nombre combativo que diera cuenta de la lucha contra el olvido mediático y la invisibilidad de la escritura de las mujeres, contra la extensa serie de obstáculos, prejuicios y reparos con que se han topado a lo largo de la historia, entre ellos, la normalización de su borradura.
 
La búsqueda del nombre no debía seguir haciendo énfasis en la omisión, que ya de por sí han padecido. Debía atender más al sentido de reivindicación que al de venganza, más al amor con que se reconoce y enarbola el valioso trabajo de las autoras, que a la gravedad de su ausencia en el medio editorial. Así nació Vindictas, que reúne, en su primera entrega, cinco títulos de cuatro autoras mexicanas y una argentina y que poco a poco abrirá las puertas a múltiples voces.
 
Cada uno de estos libros es presentado por escritoras de la generación nacida en 1980, en una propuesta de diálogo intergeneracional que otorga una excepcional coherencia a la colección, pues abre espacios a voces nuevas, a mujeres que han luchado en los tiempos más recientes por la equidad de género.
 
No es extraño que sea la Universidad Nacional Autónoma de México quien lance una colección de esta naturaleza; la UNAM se ha distinguido a lo largo de su historia por estar en consonancia con el tiempo, por sus propuestas de vanguardia y por lanzar una mirada crítica sobre la realidad, sin embargo es significativo que este proyecto haya nacido en nuestra universidad y no en un sello editorial de grandes trasnacionales, otro ejemplo de lo necesarios que son los espacios editoriales universitarios.
 
La primera de las escritoras incluida por la UNAM en esta colección es Luisa Josefina Hernández, conocida dramaturga con una extraordinaria habilidad narrativa. Su libro El lugar donde crece la hierba fue un detonante para la creación de Vindictas. En la introducción, escrita por Ave Barrera, podemos conocer la historia del encuentro que dio forma a Vindictas.
 
Publicado en 1957 por la Universidad Veracruzana, en El lugar donde crece la hierba la protagonista ahonda en los matices más sutiles de su conflicto. Acusada de robo, vive confinada en la casa de un extraño, lo que da pie a una reflexión profunda y muy íntima que ella pone por escrito en un cuaderno dirigido a un destinatario concreto: su primer amor, y con este ejercicio confesional da cuenta de su vulnerabilidad ante los hombres que aparentan protegerla, pero que de modo inexorable la van anulando hasta cerrar sobre ella los muros de una prisión de la que solo podrá escapar por medio de las palabras.  
 
El segundo título de la colección es Minotauromaquia, de Tita Valencia. En 1976, cuando Minotauromaquia obtuvo el Premio Xavier Villaurrutia, el medio literario mexicano se escandalizó por el arrojo con que la novela narra el desencuentro con uno de los protagonistas del universo intelectual ultramasculino de la época. Quizá lo más irritante haya sido la extraordinaria habilidad poética que Tita Valencia muestra en cada párrafo de esta novela profunda, estremecedora y honesta.  
 
Más allá del cotilleo extraliterario, Minotauromaquia es una obra que da cuenta del viaje de la que ama a través los laberintos del yo, para encontrarse, monstruosa, en la exaltación de las emociones, en el reflejo del otro, Narciso mudo, cerrado en sí, y atravesar la herida de su silencio por medio de las palabras.
 
Como refiere Claudina Domingo en su introducción: “es desde el lenguaje –el único poder que se les dio a las mujeres en la antigüedad–, que la amante puede hacer la metamorfosis del amor trágico a la libertad.” Leer estas páginas luego de 43 años es darnos la oportunidad de volver a plantear preguntas que, si en su momento eran urgentes, en nuestro momento lo son aún más.
 
De la pluma de María Luisa “La China” Mendoza, con introducción de Jazmina Barrera, presentamos De Ausencia, publicada por primera vez en 1974. La técnica narrativa con que La China Mendoza logra este vértigo sin precedentes desborda todos los límites, especialmente los del lenguaje: en una sintaxis abigarrada se tejen lo mismo neologismos, arcaísmos y cultismos que expresiones populares; el resultado, aunque complejo, no deja de ser divertido. En palabras de Jazmina Barrera, “el humor en este libro es parte del gozo pantagruélico, que Rabelais habría podido escribir sólo si hubiera sido mujer”.
 
Es probable que en la literatura mexicana no exista un personaje parecido a Ausencia Bautista Lumbres: huérfana y muy pobre en su infancia, acaudalada y autónoma a partir de que su padre adquiere una próspera mina y muere. Sin más dueño que sí misma, entre amantes y opulencia, y con la complicidad de la fiel Enedina, Ausencia se dedica a gozar de la vida y de su cuerpo eternamente joven sin consecuencias ni remordimientos, por lo que su conflicto viene de un lugar más profundo, de un cuestionamiento filosófico de la feminidad, de su existencia frente al otro.  
 
De Tununa Mercado traemos En estado de memoria, que se publicó por primera vez en 1990, ahora la DGPyFE lo presenta con la introducción de Nora de la Cruz. A causa de la dictadura militar en Argentina, Tununa vivió en México durante casi trece años, de 1974 a 1987. El testimonio que da de su experiencia en el exilio atraviesa las fronteras de lo autobiográfico y lo ficcional, de los géneros y de las formas convencionales, para mostrar “la manera en que la política se incrusta en nuestras casas, en nuestros armarios, en nuestros cuerpos”, como afirma Nora de la Cruz en su introducción.  
 
En En estado de memoria Tununa Mercado hace del exilio una experiencia íntima, de emociones complejas y devastadoras, donde la voz resiste al olvido para no dejarse vencer, el cuerpo lucha por tener un lugar en el mundo y la mirada repara en las cosas mínimas para permanecer asida a la realidad. Su lectura en el presente ilumina los rincones más oscuros del desarraigo, de la pobreza y la violencia que movilizan a millones y que se han convertido en nuevas formas de opresión.  
 
Marcela del Río publicó en 1988 La cripta del espejo cuya trama se configura a partir de la experiencia que vivió en pleno auge del régimen socialista, entre 1972 y 1977, cuando estuvo como agregada cultural de la embajada de México en lo que fuera Checoslovaquia. La cripta del espejo narra el desmoronamiento de una familia, de un sistema político y de un México lacerado por la masacre del 2 de octubre del 68. Mientras que el personaje masculino –embajador, padre de familia, estadista diligente– padece los embates de un sistema político rancio, de pleitesías y servilismo, son las voces periféricas y subalternas –la esposa, la empleada doméstica, el hijo rebelde– quienes cuestionan las estructuras hegemónicas y, desde su trinchera particular, intentan derribarlas. Lo personal es político. En palabras de Lola Horner, quien introduce esta nueva edición, “La cripta del espejo no es solo la disección de una figura de poder y todos aquellos que la convierten en quien es, sino también la oportunidad de escuchar una época y ciertas voces que recrean años convulsos y apasionantes”.  
 
Vindictas es, a todas luces, una colección que nos obligará a replantear el canon literario con criterios más incluyentes, tanto de las y los que leen, como de la forma en que nos aproximamos a los textos.
 
El lanzamiento de la colección se llevará a cabo el lunes 2 de diciembre a las 17 horas, en el salón C del área Internacional, en el marco de la participación de la UNAM dentro de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, con la presencia de Jorge Volpi, Coordinador de CulturaUNAM; Socorro Venegas, Directora General de Publicaciones y Fomento Editorial; Ave Barrera, coordinadora de la colección; Marcela del Río, autora de La cripta del espejo, y la actriz Karina Gidi, quien realizará una lectura dramatizada de algunos fragmentos de las obras.