Actrices de cuadro del cine mexicano, exposición con la curaduría del crítico e investigador de cine Rafael Aviña

Miércoles, 05 Junio 2019 12:10

 

 

Las imágenes pertenecen al acervo de Documentación de la Filmoteca UNAM
 
** Se presenta en el vestíbulo de la sede principal del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México del 6 al 21 de junio
 
 A partir del jueves 6 de junio, se presentará en la sede principal del Tribunal Superior de Justicia de la CDMX, la exposición itinerante Actrices de cuadro del cine mexicano, selección de materiales gráficos que realizó el crítico e investigador Rafael Aviña, sobre las principales y más reconocidas actrices co-estelares, secundarias o de cuadro, de la Época de Oro del Cine Mexicano.
 
La muestra gráfica consta de 12 composiciones fotográficas. Se presentará en el vestíbulo de la oficina central del Poder Judicial local ubicada en Niños Héroes 132, entre Dr. Navarro y Claudio Bernard, Col. Doctores. Se puede visitar de lunes a viernes de las 9:00 a las 15:00 h hasta el 21 de junio. La entrada es gratuita, sólo se debe pasar por el control de vigilancia de la entrada principal.
 
 Actrices de cuadro del cine mexicano
 
 Todas las películas del cine mexicano en su etapa dorada, sin excepción alguna, pueden ser equiparadas con una partida de ajedrez. Sus tramas, sean comedias rancheras, dramas urbanos, relatos juveniles, melodramas y más, giran alrededor de sus grandes figuras: sea la Félix, Infante, De Córdova, Aguirre, Armendáriz, CantinflasTin Tan y otras estrellas de ese Olimpo fílmico. No hay duda, el rey y la reina son los protagonistas. Sin embargo, a su alrededor, se mueven una serie de personajes clave, esenciales e imprescindibles y en ocasiones sacrificables.
 
Como en todo tablero de ajedrez, las piezas se desplazan con una cuidada estrategia. Ahí, una torre, un alfil, un caballo, incluso un peón, pueden detener una avanzada agresiva o colocar en jaque a los protagonistas. En el cine sucede algo similar: a esa suerte de segunda división táctica, pertenecen ya no docenas, sino centenares de actores y actrices fundamentales no sólo para el desarrollo de la trama sino para proteger, hostigar o simplemente obedecer a las figuras principales. Incluso en algunas ocasiones llegan a eclipsarlas, compartiendo escenas donde queda claro la enorme fortaleza histriónica y la experiencia acumulada a lo largo de centenares de papeles episódicos o breves pero nunca pequeños o insignificantes.
 
El cine nacional consiguió -gracias a estos actores y actrices de cuadro- crear la sensación de familiaridad y a su vez la perfecta representación de lo cotidiano en el espectador: la marchanta del mercado, la curandera, la oficinista, la secretaria chismosa, la tía quedada, el cartero del barrio, la mesera coqueta, la empleada doméstica, la vecina chismosa, la empleada de una tienda departamental, la solterona del pueblo, el abarrotero, la madre respetable, el profesor de la escuela rural, el médico de guardia y más. No obstante, para aportar esa sensación de verosimilitud y confianza era necesario una selección de actores extraordinarios a la que pertenece un conjunto de notables actrices de cuadro cuyos efectos en la trama resultan mayúsculos.
 
Tal vez sus nombres no forman parte de nuestra memoria fílmica inmediata; sin embargo, basta tan sólo una mirada, una pose, un movimiento de ojos, unas cuantas palabras, una actitud, para recordar no sólo sus grandes y breves actuaciones, sino sus rostros inconfundibles: la representación total y absoluta de la indígena ladina, la esposa alborotadora, la teporochita, la sirvienta quisquillosa, la recepcionista de mirada lúbrica, la dama de sociedad, la dueña del prostíbulo, la amante interesada, la madura solterona con inalcanzables sueños eróticos, la comadre de vecindad con lengua viperina, la madre menospreciada por hijos ingratos, la vendedora analfabeta de billetes de lotería, la usurera abusiva, la abortista o la esposa perfectamente invisible.
 
Lupe Inclán, Delia Magaña, Dolores Camarillo Fraustita, Carolina Barret, Mimí Derba, Amparo Arozamena, Consuelo Guerrero de Luna, Emma Roldán, Hortensia Santoveña, Enriqueta Reza, Conchita Gentil Arcos y Fanny Schiller, realizaron esos papeles y más y con ellos demostraron que no existe papel pequeño. Nos enseñaron que menos es más; que basta una mirada, un talante, una frase, unas lágrimas, un movimiento corporal, incluso un tono de voz, para trascender. Enormes actrices, piezas clave de un tablero trastocado en pantalla fílmica.
 
        Rafael Aviña
 
Las imágenes presentes en esta muestra pertenecen al Centro de Documentación de la Filmoteca de la UNAM, que entre sus múltiples colecciones conserva el testimonio fotográfico de nuestra cinematografía. Consulta todos los servicios disponibles en nuestra página www. filmoteca.unam.mx o visítanos en nuestras instalaciones de Circuito Mario de la Cueva s/n, Ciudad Universitaria.