Punto de partida estrena su edición de poetas contemporáneos británicos

Lunes, 04 Enero 2016 19:03

 

 

Punto de partida estrena

su edición de poetas contemporáneos británicos

 

¿Qué define a la poesía británica en estos tiempos donde Bretaña ya no es el imperio que alguna vez soñó ser? En una época en la que la crisis de los refugiados en Europa ha tocado niveles tan graves y ante las duras políticas ejercidas desde Occidente ¿qué hace la diferencia en lo poético?

 

Para los editores de la revista Punto de partida de la UNAM, la poesía también puede convertirse en un catalizador para la sensibilidad, un espacio de diálogo y de reflexión para intentar comprender complejas temáticas sociales,

 

En palabras de Juana Adcock, la traductora de los diez poetas del Reino Unido que dan vida a la nueva edición de esta publicación, “no es que la poesía deba cumplir una función política ni que deba ser siempre comprometida… Es sólo que a veces resulta insultante ignorar lo que sucede a nuestro alrededor. Denota nuestro total desconocimiento, muchas veces voluntario, del propio privilegio”

 

Con esta propuesta, la Dirección de Literatura de la UNAM publicó un nuevo número de la emblemática revista universitaria en la que se compiló a diversos poetas británicos, contemporáneos y menores de cuarenta años, que cumplieran con algunas afinidades temáticas; principalmente la de una voz que se transformara en un floorboard, una tabla que pudiera salvar a cualquier lector de un naufragio o que fungiera como la base de un firme suelo lírico, según explica la introducción del volumen.

 

10 poetas

 

Para la editora de la publicación, Carmina Estrada, la experiencia consistió en dar a conocer al público a un grupo de autores en lengua inglesa nacidos a partir de 1975 y con diferencias visiones estéticas, aunque con una profunda sensibilidad en torno a las problemáticas de su sociedad.

 

Estrada relata que mientras se preparaba la antología aconteció esto que se ha denominado como “el golpe a las buenas conciencias”, a partir de la viralización en redes  sociales de imágenes sobre la inmigración Siria a Europa. Entre dichas visiones que conmocionaron al mundo, pudo apreciarse una anécdota particularmente triste, que incluso es mencionada al inicio de la revista:  se trata de un niño muerto sobre una playa en medio de dos soldados: 

 

“La difusión de toda esta violencia no es nueva ni es ajena al resto del mundo. Dicho enfrentamiento mediático que conmocionó al mundo nos dejó pensando y entonces se decidió dejar fuera a los poetas instalados en la comodidad, en el establishment”, explicó la editora.

 

La búsqueda se encaminó hacia escritores no conformes con el mundo que los rodeara, lo cual según Estrada, acotó más el terreno. Se compilaron voces de autores que reflexionan sobre el poder, la violencia de género, el colonialismo, la soledad del mundo actual, entre otros temas espinosos.

 

“El gran acierto de esta muestra es el amplio espectro que abarca; cuenta con poetas de Escocia, de Londres y algunas ex colonias, como Jamaica o la India. Un concierto de voces poéticas que se torna muy revelador”, explicó.

 

Entre los poetas recopilados se encuentran nombres que seguramente con el paso de los años habrán de cobrar aún más relevancia, tales como William Letford, Jen Hadfield, Sandeep Parmar, Sam Riviere, Jack Underwood, Oli Hazzard, Heather Phillipson y Tara Bergin, entre otros.

 

Traducción y poesía

 

El resultado de todo este trabajo, elaborado con el rigor y el cuidado editorial, se transmuta en una colección de poetas que develan desde el humor y de soslayo, una cierta preocupación política, donde se nos invita a repensar el absurdo de las relaciones de poder subyacentes en la vida contemporánea. 

 

Para la editora Carmina Estrada la traducción realizada por Adcock es de una gran calidad, puesto que no transforma los poemas en otra cosa, sino que sin también volverlos literales o sacarlos de sus contextos, logra acercarlos al lector mexicano.

 

“Juana Adcock es conocida por un trabajo muy importante en traducción y también tiene un libro de poesía publicado en Tierra Adentro. Trabajamos muy bien con ella, porque mandó sus selecciones de los poemas pero también aceptó muchas sugerencias nuestras. Sobre todo supo conservar el ritmo de los poemas, gran acierto que pudimos apreciar durante las lecturas en la FIL Guadalajara”, detalló Carmina Estrada.

 

Por mencionar algunos de los textos más brillantes del volumen, tenemos Manual de corsetería, un poema donde Emily Berry denuncia de forma irónica la violencia de género que obliga a mujeres sumisas a lastimarse en pos de un supuesto deleite estético varonil: “Mi entrenador me tiene encorsetada veintitrés horas al día./ Menos es perder el tiempo. Amo/ sus brazos, gruesos como pitones. Cada/ mañana.”

 

Otro poeta notable es Kei Miller, originario de Jamaica, quien levanta desde sus versos una fuerte crítica hacia el colonialismo británico. Esto se aprecia mucho en el poema Ley concerniente a las sirenas, donde se bromea con la idea de una reglamentación legal sobre esos seres fantásticos que son las sirenas: “Ya no se pertenecerían a sí mismas. Y quizá éste sea el problema con los imperios: cómo nos han forzado a vivir en un mundo sin sirenas.” 

 

Para Punto de partida esta edición resultó un trabajo muy fluido, sobre todo por la mancuerna con la artista estadounidense Tanya Huntington y con la poeta regiomontana Juana Adcock, “quien vive en Escocia y tiene un contacto directo con muchos de los poetas y la editoriales, que autorizaron muy generosamente usar los textos.”

 

Otros atractivos especiales de este tomo son el apadrinamiento de la edición con un poema de un autor consagrado y las Ilustraciones de artistas de Glassgow, Escocia. Lo primero aparece en la sección Árbol Genealógico donde el poema La verja, de Sir Andrew Motion, abre a manera de invitación para sumergirse en los demás versos y poetas. Por otro lado, el arte que acompaña a estos diez poetas británicos estuvo a cargo de los artistas Jessica Susan Higgins y Mathew Walkerdine que conforman el sello Good Press, quienes realizaron una serie de ilustraciones estilo urbano que evoca el graffiti o el esténcil en los muros de una ciudad.