Música de la independencia

Miércoles, 02 Junio 2010 00:37

 

Editan en CD las canciones del movimiento de Independencia

 

 

*Imágenes disponibles en: www.difusioncultural.unam.mx/saladeprensa/

**Colección Voz Viva de México

 

 

“Soldados valientes del señor Morelos, aboquen cañones y hagan prisioneros. Soldados valientes del señor Negrete toquen a degüello y entren a machete”. Así versa la marcha dedicada a una de las figuras del movimiento independentista más honradas por el pueblo y del que se conservan mayor número de versos y canciones.

 

A propósito de la conmemoración del bicentenario de la Independencia de México y el centenario de la Revolución, se publicó el volumen La resistencia popular, canciones de la revolución de Independencia que forma parte de la serie Voz Viva de México que edita la Dirección de Literatura de la Coordinación de Difusión Cultural de la UNAM.

 

En el texto que acompaña al disco, Ana Cecilia Lazcano Ramírez comenta que el material fue editado en 1985 en el marco de los festejos del 175 aniversario de la Independencia de México, y los 75 de la Revolución con la idea de rescatar canciones de esa época y encontrar música de aquellos tiempos.

 

Su principal fuente de investigación, afirma, fue el Fondo Reservado del Instituto de Investigaciones Bibliográficas, así como algunos documentos cuyas referencias se encontraron en ensayos y textos de varios estudiosos de la época.

 

La compleja y azarosa investigación musical estuvo a cargo de Alicia Urreta, pianista, compositora, autora de numerosas piezas sinfónicas y corales, ganadora de varios premios, además de ser una activa promotora de la música en diferentes orquestas y compañías de ópera, y entonces titular de la Dirección de Actividades Musicales.

 

Entre rima y rima, este volumen constituye una ardua investigación sobre las formas musicales y bailables del primer tercio del siglo XIX, registradas en documentos conservados en diferentes archivos y bibliotecas de México.

 

De dicha investigación, se identificaron muchos ritmos y estructuras musicales ahora tan familiares como el jarabe, el corrido, el son, la valona, la canción y el huapango, antiguas formas heredadas de la Colonia que rápidamente se volvieron réplica popular a la música culta que trastocó ritmos y letras a tal punto que fueron objeto de juicio por la Santa Inquisición.

 

Lazcano Ramírez apunta que fue difícil encontrar partituras específicas de la época de esas canciones, por eso para este volumen se tomó la decisión de componer y adaptar la música respetando, hasta donde fue posible, las formas musicales rescatadas por ellos y que correspondían a las de principios del siglo XX.

 

Uno de sus propósitos principales es mostrar cómo este espíritu crítico de la época, no sólo no desapareció sino que se enriqueció en la lucha y se plasmó en las letras y rimas de las canciones así como los versos que anónimamente circularon por las zonas liberadas, y aún dentro de las posesiones realistas.

 

Se tuvo la intención de conservar el tono festivo y a la vez combativo de los versos dedicados a comentar la toma de diversas ciudades, las hazañas de los insurgentes e incluso aquellos que modificaban las oraciones religiosas para darles un nuevo sentido irreverente y subversivo.

 

Las canciones son parte de la memoria popular que de boca en boca, de campamento en campamento llegaron incluso a oírse en “las propias entrañas del enemigo”.

 

La réplica popular a la música “culta” y a la que representaba al gobierno colonial resultó en la transformación, en el verdadero mestizaje de estas formas admitidas antes de la insurrección. A tal grado que la Santa Inquisición prohibió bajo amenaza de excomunión estas expresiones que ponían en peligro el orden social de la corona.

 

La resistencia popular se manifestaba entonces a través de infinidad de canciones y bailes en los que satirizaban la vida y costumbres de los españoles, sus instituciones y creencias.

 

De esta manera se editó este disco de poco más de media hora de duración con 13 canciones de las cuales sólo dos no pertenecen exactamente a la fase armada. Además se agregaron pequeños textos, en las voces de Alejandro Aura, Aurora Molina y Alberto Pedret, que acotan las canciones y dan un aire narrativo a la grabación.

 

Ana Cecilia Lazcano señala que conmemorar doscientos años de la revolución de Independencia más que incitar al festejo invita a la reflexión sobre las carencias y logros no alcanzados y al vasallaje de otros imperios.

 

Las canciones que se incluyen en este disco son: Los oprimidos, corrido anónimo; Al pasar por el puente…, con música de Jorge Buenfil; ¿Quién al gachupín humilla?, chotís música de Ramón Sánchez; Hoy Valladolid gozoso…, romance música del mismo Buenfil; Soldados valientes del señor Morelos, marcha; Por un cabo doy dos reales, corrido; La virtud y la gloria… e Ínclito gran Morelos, habanera.

 

 

 

 

 

 

Además Fue Callejas para Cuautla…, corrido; Fuiste al norte y venciste…, chilena; Viva la Guadalupana, son; estas últimas con música de Ramón Sánchez; La alegría, jarabe anónimo; La Bamba, son jarocho anónimo; y cierra con Los oprimidos, corrido anónimo. El libro que acompaña al disco contiene las letras de las canciones.

 

La producción y edición del disco estuvo a cargo de Carolina Domínguez, la presentación y selección de textos fue de Ana Cecilia Lazcano Ramírez; el diseño y la portada pertenecen a Vicente Rojo Cama.

 

La resistencia popular, canciones de la revolución de Independencia que forma parte de la serie Voz Viva de México de la Dirección de Literatura ya está a la venta y se puede encontrar en la red de librerías de la UNAM.