Nélida Piñón y Sergio Ramírez inauguran el Salón Literario Carlos Fuentes en la 28 FIL Guadalajara

Domingo, 30 Noviembre 2014 06:00


Nélida Piñón y Sergio Ramírez inauguran

el Salón Literario Carlos Fuentes en la 28 FIL Guadalajara

*Rosa Beltrán, directora de Literatura de la UNAM, moderó la charla

“Estamos muy felices por estar aquí para inaugurar el Salón Literario Carlos Fuentes. Él fue un escritor que nos enseñó a todos cómo ser universales, declaró la escritura Nélida Piñón al iniciar uno de los eventos principales del segunda jornada de la 28 Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

Entre charlas y disquisiciones sobre el proceso creativo literario y una memorable ceremonia presentada por Raúl Padilla, presidente de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, los escritores Nélida Piñón y Sergio Ramírez fueron condecorados con la medalla Carlos Fuentes por haber participado en la apertura del Salón Literario que lleva el nombre del monumental autor de La muerte de Artemio Cruz. En el evento también se contó con la presencia de la escritora Rosa Beltrán y de Silvia Lemus, viuda del narrador.

Pero lo sucedido en esta importante apertura no fue realmente un mero trámite burocrático sino una luminosa charla entre dos prodigiosas inteligencias literarias, los escritores Nélida Piñón y Sergio Ramírez.

Nélida Piñón

Autora de entrañables obras como A república dos Sonhos, Nélida Piñón (Río de Janeiro, 1937) es una escritora brasileña, miembro de la Academia Brasileña de Letras. En 2005 recibe el Premio Príncipe de Asturias de las Letras y en 2007 obtuvo el doctorado Honoris Causa por parte de la Universidad Nacional Autónoma de México.

En la charla moderada por la escritora Rosa Beltrán, directora de Literatura de la UNAM, Piñón contrapunteó interesantes puntos de vista con el escritor nicaragüense. Entre otros temas, hablaron de la cotidianeidad, la vida, lo clásico y lo moderno en la literatura para construir un relato, una novela: “La literatura y la vida son un trabajo que viene junto. Me siento heredera de la tradición. Pienso que sólo se puede ser contemporáneo siendo arcaico, hay que traer a Homero y los grandes siempre a colación” dijo.

Para esta autora la literatura es una voz que vino de lejos, donde cada vez importa menos su historia personal en la obra. “El caos es una obra de arte. El arte es para sembrar la discordia. No hay paz en lo literario”, señaló.

Sergio Ramírez

“Como dijo Carl Jung nosotros heredamos los mitos en los genes. Uno viene armado con los mitos integrados. Uno tiene en su país su reservorio de mitos. La historia es ese muro invisible que nos rodea. Yo viví mucho tiempo pensando en el Popol Vuh, porejemplo”, declaró Sergio Ramírez, autor nicaragüense que recientemente fue galardonado con el Premio Carlos Fuentes a la creación literaria en la lengua española otorgado por el Gobierno de México, por medio del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, y la UNAM, la Academia Mexicana de la Lengua, El Colegio de México y El Colegio Nacional.

Ramírez es un novelista, cuentista, ensayista, periodista, político y abogado nicaragüense. Ejerció como vicepresidente de este país centroamericano entre el 10 de enero de 1986 hasta el 25 de abril de 1990. Ha sido profesor en la Universidad de Maryland de 1999 al 2000 y en el 2001. Se le conoce por obras como La fugitiva, Castigo divino y Margarita, está linda la mar, entre otros textos.

Al hablar sobre la literatura y sus procesos ficcionalizadores, Ramírez expresó: “Uno recrea y reproduce desde la imaginación sus universos personales. Lo maravilloso es que el lector se reconoce en esto, tal es la maravilla de la literatura. Uno puede ver una película pero no es lo mismo, en la literatura la imaginación se pone en signos.”

De igual modo recordó memorias y vivencias atroces de la dictadura, a partir de las cuales escribió la novela Adiós muchachos. “Acepto que mi texto es una novela, aunque a la vez es una memoria de cosas que sucedieron”, dijo.

 

Al final del fugaz y revelador dueto entre ambos autores –que se diluyó como agua entre las premuras de una feria del libro llena de lecturas y escrituras– ambos autores coincidieron en la importancia de repensar el papel de la mujer en la literatura, pero no desde una visión fragmentadora que hable de literaturas de mujeres u hombres, sino desde la gran tradición literaria de donde tantos autores como Virginia Woolf o el mismo Carlos Fuentes han surgido.