La escritora Rosa Beltrán fue designada miembro de número de la Academia Mexicana de la Lengua

Martes, 24 Junio 2014 16:57


La escritora Rosa Beltrán fue designada miembro de número de la Academia Mexicana de la Lengua

 

 

*Desde 2008 es Directora de Literatura de la UNAM

**Le interesa el ingreso a la Academia para “abrir fisuras,

encontrar las faltantes y expandir el canon”

 

 

La escritora Rosa Beltrán, titular de la Dirección de Literatura de la UNAM, fue elegida, por unanimidad, miembro de número de la Academia Mexicana de la Lengua en la sesión plenaria del pasado jueves 12 de junio de 2014, a propuesta de los académicos Vicente Quirarte, Julieta Fierro y Vicente Leñero.

 

Según informó en un comunicado la Academia, la doctora Rosa Beltrán será la quinta ocupante de la silla XXXVI, espacio que tuvo por primera vez Manuel Toussaint, a quien le siguieron Octaviano Valdés, Luis Astey Vázquez y  Gustavo Couttolenc, en retiro desde el 16 de enero de 2013.

 

En breve entrevista, la escritora comentó que sin duda se trata de un reconocimiento que no esperaba  y que le honra muchísimo.

 

Dijo que la Academia Mexicana de la Lengua se dedica a buscar la unidad de una normativa dentro de la enorme diversidad que hay en las variantes locales del español, pero también edita diccionarios, tiene comisiones editoriales que registran a los nuevos autores que ingresarán al canon, los que más tarde se convertirán en clásicos, además de dar cuenta de los vocablos que designan nuevas realidades. “Eso es lo importante, discutir el uso de las palabras que registran nuevas realidades, como el mundo digital, la ciencia, los cambios históricos”, comentó.

 

La autora de La corte de los ilusos (1995); El paraíso que fuimos (2002) y Alta infidelidad (2006) comentó que le entusiasma el ingreso a la Academia para “abrir fisuras, encontrar las faltantes y expandir el canon”.

 

Adelantó que tratará de volver visible lo que por tradición no se ha visto, como la obra de escritoras que no han sido suficientemente valoradas o la obra de los escritores trasterrados; “autores como los del exilio español que, por haber escrito fuera de un canon o de un espacio específico, no han sido suficientemente reconocidos ni allá ni aquí”.

 

La narradora señaló que ha sido un doble honor el hecho de que la hayan elegido para ocupar el lugar que, sucesivamente, han tenido cuatro hombres. “Esto habla de una intención de la propia Academia Mexicana de abrirse, de buscar nuevos paradigmas y miembros más jóvenes, entre los que hay mujeres científicas y escritores muy creativos”.

 

A pesar de que tendrá que dar su discurso de ingreso hasta el próximo año, Rosa Beltrán adelantó que su tema tendrá que ver con la mirada oblicua, con la visibilización de lo que no ha sido visto y con la legitimación de lo no legítimo. “Me eligen como escritora, no como especialista en filología. Mi aporte vendrá desde los usos literarios de la lengua”, comentó.

 

Narradora, mujer de letras, Rosa Beltrán es dueña de una viva imaginación fabuladora capaz de adentrarse en los aspectos manifiestos y ocultos de la historia, tanto como en la recreación plausible de la sensibilidad ética y estética de los personajes y paisajes recreados por ella: su fluida e inteligente prosa ha sabido dar vida a distintas esferas, desde la historia nacional en la novela La corte de los ilusos hasta su más reciente novela El cuerpo expuesto, donde se anudan en diestros y vertiginosos paralelos los avatares de Charles Darwin y los de uno de los últimos darwinistas que los espejean. En ambos casos, la confrontación con géneros y prácticas discursivas (historia, ciencia) son centrales. Su literatura ha sido descrita como “un viaje hacia el método” en el que la ironía punzante hace algunos ajustes a nuestra idea del pasado y el presente.

 

Nació en la ciudad de México el 15 de marzo de 1960. Estudió la Licenciatura de Lengua y Literaturas Hispánicas en la UNAM y el Doctorado de Literatura Comparada en la Universidad de California. Es profesora en Literatura Comparada en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Ha impartido cátedra en UCLA, en las universidades de Jerusalén, Ramón Llull y de Colorado. Fue subdirectora del suplemento literario La Jornada Semanal y miembro del Sistema Nacional de Creadores.

 

Desde 2008 es titular de la Dirección de Literatura de la Coordinación de Difusión Cultural de la UNAM, y colabora en el suplemento cultural Laberinto del diario Milenio y en la Revista de la Universidad de México (UNAM) en la que publica la columna “Los raros”.

 

Además de autora de  novelas, cuentos y narraciones, Rosa Beltrán ha cultivado con fortuna el ensayo como en América sin Americanismos en 1997 y en Mantis,sentido y verdad en la cultura literaria posmoderna (2009). Por sus ensayos sobre escritoras del siglo XX, ha obtenido también un reconocimiento de la American Association of University Women (AAUW) en 1994. Rosa Beltrán se desenvuelve en el escenario de la página con una prosa finamente labrada, una andadura capaz de poner en conexión y comunicación diversos saberes. Es conocida, además, su vocación gustosa y su desprendimiento laborioso en las esferas del servicio a las artes, las letras, las ciencias y su difusión comunitaria. En 1991 fue becaria del FONCA, del Centro Mexicano de Escritores en 1993, y de la beca Fulbright. En 1997 recibió el Premio Jóvenes Académicos de la UNAM en el área de creación. En 1995, obtuvo el Premio Planeta-Joaquín Mortiz de Novela por La corte de los ilusos. En 2011, el Reconocimiento Sor Juana Inés de la Cruz por la UNAM.

 

Algunas de sus novelas son La corte de los ilusos (1995); El paraíso que fuimos(2002); Alta infidelidad (2006); Efectos secundarios (2011) y El cuerpo expuesto(2013). Y los libros de cuentos titulados Optimistas (2006) y  Amores que matan(1996), del cual publicó una edición ampliada en 2005, así como La espera (1986).  Todos sus libros han tenido varias reediciones.

Su obra ha sido traducida al inglés, italiano, francés, alemán y holandés, y sus cuentos aparecen en antologías publicadas en Francia, Italia, Holanda, Canadá, Estados Unidos, Panamá, Puerto Rico y México.