UNAM celebra 80 años de Gloria Contreras

Jueves, 13 Noviembre 2014 06:00


UNAM celebra 80 años de Gloria Contreras

Vivir para danzar

El movimiento que se traduce en energía vital, en estética y en disciplina es la sustancia desde la cual la coreógrafa y bailarina Gloria Contreras ha sabido escribir su propia biografía en danza, esa poesía silenciosa donde los movimientos se transforman en palabras.

Para celebrar las ocho décadas de vida creativa de la fundadora del Taller Coreográfico de la UNAM, la Coordinación de Difusión Cultural, a través de la Dirección de Danza, presentan el espectáculo Gloria Contreras: 80 años. Vivir para danzar, donde el TCUNAM compartirá escenario con  la Orquesta Juvenil Universitaria Eduardo Mata  el sábado 15 de noviembre, a las 19 horas y el domingo 16 de noviembre, a las 12:30 y 18 horas, en la Sala Miguel Covarrubias.

En el espectáculo se bailarán las coreografías más destacadas de Gloria Contreras, como Danzón de Márquez, Concierto en re, de Johan Sebastian Bach, Adagio k. 622, de Wolfang Amadeus Mozart, y el emblemático Huapango de Moncayo, quizá la coreografía más celebrada de Contreras.

El movimiento en el alma

A Gloria Contreras el movimiento se le pegó al alma desde pequeña, ella misma ha relatado alguna vez que a los tres años ya se encerraba en la sala de su casa para bailar por horas con los discos de su padre. Su trabajo ha recorrido todos los ámbitos de la danza neoclásica, como bailarina y prolífica coreógrafa de piezas emblemáticas mexicanas como el Huapango deMoncayo, Danzón No. 2 de Márquez o El Mercado de Galindo y también como formadora de innumerables generaciones de bailarines y maestros de danza.

María del Carmen Gloria Contreras Roeniger (México, 1934) a los ocho años comenzó a tomar clases de danza con Alicia Delgado y a los doce años con NelsyDambré, de quien aprendió la conciencia del arte y lo que sería su misión en la vida: llevar la danza a la gente. Después de convertirse en una bailarina profesional en el seno de la Compañía  Madame Dambré, decidió que México no era el lugar donde podría desarrollarse.

“Me marché a Canadá contratada por el Royal Winnipeg Ballet; un año después tomé un autobús que me llevaría a Nueva York, la capital de la danza mundial. De inmediato formé mi primera compañía que se llamó México Lindo, la cual se presentó en la Casa Internacional, la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la Universidad de Columbia y muchos otros sitios”, explica la coreógrafa en su texto “Vivir para danzar”.

Heredera del Ballet Ruso

Un escalón fundamental en la formación artística de Gloria Contreras fue el influjo del coreógrafo ruso George Balanchine (1904-1983), quien le aportó a la mexicana la idea de una danza sin trama basada en las leyes sinfónicas creadas por Alphonse Victor Marius Petipa. Contreras es seguidora de los principios de interacción entre la música y la danza que Balanchinele enseñó: ideas de expresividad independiente de la danza abstracta pura y el principio denominado sinfonismo coreográfico en la crítica del ballet ruso. Alguna vez la misma Contreras aseguró que Balanchine había sido su maestro más importante, el que formó su visión casi definitiva del mundo.

Después de su etapa de éxitos coreográficos en Estados Unidos, que llega hasta 1970, año en que da su último concierto de aquel periodo, decide regresar a México para impartir clases de danza y fundar lo que sería el Taller Coreográfico de la UNAM, desde el cual ha dirigido 92 temporadas en el Teatro Arq. Carlos Lazo de Ciudad Universitaria y en la Sala Miguel Covarrubias del Centro Cultural Universitario, así como otras presentaciones en Nueva York, Filadelfia y Baltimore. Ha instruido a amplias generacionesde bailarinesy de espectadores,con más de doscientas setenta y cinco coreografías, de las cuales ciento noventa y tres son suyas. Su propósito particular siempre ha sido convertir al ballet en un arte cercano a la gente.

Formadora de audiencias

Quienes han asistido a alguna funcióndel TCUNAM saben que para Gloria Contreras no existe un ámbito más vital que una sala de ensayos, quizás solamente igualado por la compañía de su público fiel, que función tras función en el Carlos Lazo, la aplaude con devoción y la celebra.

La poesía de la Gloria bailarina ayudó mucho a emerger la creatividad y la fuerza de la Gloria coreógrafa, mismo impulso que ha devenido en la importante labor de la Gloria pedagoga, la formadora de bailarines y, sobre todo, de audiencias interesadas en la danza. Lo que la maestra Contreras ha logrado durante más de 40 años al frente del Taller Coreográfico de la UNAM revela una labor titánica.

A lo largo de su carrera, ha recibido cerca de cuarenta distinciones, entre las cuales destacan el Premio Nacional de Ciencias y Artes 2005, el Premio Universidad Nacional en 1995 y la medalla “Mi vida en el teatro” de la UNESCO, entre otras. Además es creadora emérita del Sistema Nacional de Creadores de Arte desde 1999 y miembro de número de la Academia de las Artes desde 2003.

Según escribiera la propia Contreras, por más de 14 años se preparó para formar y dirigir compañías de danza y atender todos los rubros que forman esta actividad. Gracias a esta etapa logró formar el Taller Coreográfico de la UNAM, el cual ha alcanzado las dos metas más importantes de una compañía de ballet: construir un repertorio propio y crear un público, además de lograr respeto social para la carrera de bailarín. Suinvaluable legado consiste en haberle dado presencia –cuerpo, alma y concepto– a la danza mexicana en el mundo, durante gran parte del siglo XX, y en seguir siendo la gran impulsora de esta disciplina en el país y en la UNAM.

 

El TCUNAM continúa trabajando y creando, recientemente han surgido de ahí importantes piezas de alto contenido social, tales como Alas para Malala; pieza con música de Arturo Márquez, dondeContreras muestra una sincera preocupación por el tema de la libertad de expresión, los derechos humanos y la denuncia ante la injusticia universal.