Últimos días de la muestra Sin origen/sin semilla, en el MUCA Roma

Martes, 22 Enero 2013 01:16

 

 

 

Últimos días de la muestra Sin origen/sin semilla, en el MUCA Roma


*Muestra sobre el concepto de la vida en la era biotecnológica
*Convergen especialistas en arte, ciencia y tecnología
*MUCA Roma, hasta el 27 de enero

 

 

La idea de vida, sus orígenes y subversiones, es el eje que motiva la muestra Sin origen/sin semilla. Hasta el 27 de enero en el Museo Universitario de Ciencias y Artes Roma, reúne los dispositivos artísticos resultantes de un proceso de investigación y reflexión en el que participaron artistas, científicos y filósofos.

 

Con la curaduría de María Antonia González Valerio y Liliana Quintero, dos colectivos interdisciplinarios y tres artistas invitados colaboraron en la producción de los trabajos que integran esta exposición. Considerada la primera de arte biotecnológico y transgénico en México, en ella se exploran los límites “indiscernibles, indecidibles, indecibles” entre naturaleza y artificialidad.

 

El origen de lo vivo

 

“Creemos que el tema de la vida claramente no se puede abordar desde una sola disciplina. No incumbe solamente a la biología, y dentro de ella a la Biotecnología (…) La vida también se trata desde las humanidades, desde las ciencias sociales, las distintas artes”, explicó en entrevista María Antonia González Valerio, profesora de la Facultad de Filosofía y Letras y directora del grupo de investigación y creación Arte+Ciencia.

 

Con ese objetivo, el grupo ha coordinado a facultades, institutos, escuelas y programas de posgrado para encarar temas que, por su complejidad, requieren un tratamiento desde perspectivas múltiples. Así, la muestra constituye un corte temporal del proceso de trabajo que se ha desarrollado en seminarios y un proyecto de investigación apoyado con el Programa de Apoyo a Proyectos de Investigación e Innovación Tecnológica (PAPIIT) de esta casa de estudios.


Ante la transformación de nuestro entorno por los desarrollos tecnocientíficos y de la concepción de las humanidades sobre la naturaleza, se han planteado reflexionar sobre los límites entre naturaleza y artificialidad, así como producir investigación teórica y poética-artística sobre las fuerzas e interacciones que dan origen a lo vivo.

 

Más allá de la obra artística

Para González Valerio, reconocida en 2011 con la Distinción Universidad Nacional para Jóvenes Académicos, no se trata de conciliar las disciplinas sino de producir desde las diferencias más diferencias. Tomar los distintos modelos para generar un tipo de conocimiento que tampoco puede atribuirse a una disciplina específica.

 

“Generamos hibridaciones a partir de la interrelación profunda de las tres: no es hacer bella la ciencia,  ni epistemológicamente verdadero el arte sino generar una cosa que antes no era y desde ese momento es, pero sólo puede ser en ese cruce, en ese momento particular”, precisó.

Por ello, debido a su concepción y objetivos, los trabajos en la muestra desbordan la categoría de pieza artística y se convierten en dispositivos que condensan dichos cruces. A su vez, se convierten en desafíos para el espectador, quien ve rebasado su horizonte de expectativas habitual en la visita del museo.

 

Surgido del grupo Arte+Ciencia, el colectivo BIOS Ex Machina. Taller de fabricación de lo humano y lo no humano presenta cuatro trabajos en los que participaron artistas como Arcángel Constantino y Marcela Armas, además de estudiantes de filosofía, historia del arte, biología, física, diseño gráfico e industrial, artes plásticas, ingeniería mecatrónica y agronomía.

 

Se trata de Transparencia acumulada, instalación con plantas mutantes y transgénicas surgida a partir de los conceptos de bioartificialidad y bioartefactualidad; también, de Milpa polímera, donde un tractor, guiado por el patrón de movimiento de acciones de empresas dedicadas a los cultivos transgénicos, produce semillas de un polímero creado a partir del maíz.

 

Asimismo, Polinización cruzada muestra un video documental en tres series que pone sobre la mesa las implicaciones del debate sobre la biotecnología y el maíz transgénico; mientras, ubicada en el MUAC, la instalación Serán ceniza, más tendrá sentido (ligeramente tóxico) es un dispositivo experimental para la detección de contaminación de maíz transgénico en nuestro país.

 

Entre los artistas invitados, el mexicano Ariel Guzik exhibe Concierto para plantas, pieza de gran potencial poético que propone la trascendencia de barreras entre especies al traducir señales vitales de las plantas en estímulos que accionan instrumentos musicales.

 

Con Deep Data Prototype_2: Arabidopsis (fact and fiction), el británico Andy Gracie, reconocido por su trabajo con biomedios, propone un trabajo que observa las posibles cualidades microesculturales en el crecimiento de una planta a partir de la luz hallada fuera del planeta Tierra.

 

Por otra parte, la artista y filósofa eslovena trabaja en Rizoma nomádico, un laberinto de cristal dispuesto para explorar el carácter relacional del poco investigado sistema nervioso de los hongos.

 

Finalmente, el segundo colectivo, el Media Lab Centro Multimedia, produjo Desmodium máquina, un sistema de visualización de datos que registra sobre una placa metálica los gestos respiratorios de una planta.

 

Integración inédita

 

Para Liliana Quintero, coordinadora del Centro Multimedia del CENART desde 2007, lo más importante de la exposición es, ha sido y será el proceso. Los artistas, contó, no utilizaron a los científicos para resolver sus piezas sino que trabajaron de la mano: compartieron textos, reflexiones y la problemática tarea de resolver no sólo formal sino conceptualmente la muestra, donde desbordaron la pregunta misma sobre la vida.

 

“Partimos de un sin origen, no de la linealidad causa-efecto (…) Si seguimos ese discurso cartesiano moderno llegamos al control de la vida, y si quieres incluir el paradigma de mercado no sé a dónde vamos a llegar. La vida tiene un movimiento propio, rizomático, que no es maquínico ni mecánico. Hay otra cosa, debemos estar atentos y sorprendernos de eso más allá del cliché vitalista del respeto a la vida”, dijo.

 

De manera complementaria a la exposición, se realizó el congreso Sin origen. Reflexiones naturales desde el arte, la ciencia y la filosofía, con la participación de especialistas de diversas instituciones y nacionalidades. Asimismo, para ampliar la experiencia de la muestra, hay una sala de documentación que incluye textos de ciencia ficción. Al respecto dijo Quintero: “Ya estamos en el futuro que ahí se planteaba. Discutir esos avances dentro del terreno estético nos parecía muy interesante”.

 

La muestra Sin origen/sin semilla se exhibe en el Museo Universitario de Ciencias y Artes Roma hasta el 27 de enero. Mayor información del proyecto: artemasciencia.unam.mx.

 

Fotos: Barry Domínguez

 

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