Taller Puro cuento

Martes, 17 Enero 2012 01:51

 

A los escritores nos da coraje que nos rebasó la realidad: Jorge F. Hernández

 

 

*El autor ofrecerá el taller Puro cuento. Cinco sesiones de narrativa libre, en el
ciclo Grandes Maestros de Descarga Cultura.UNAM

 

El cuento es el primer género que visitó Jorge F. Hernández (1962), prolífico escritor de novelas, ensayos y artículos para diarios y revistas. Durante su infancia en Estados Unidos, Mrs. Grabsky, su entrañable maestra, le sugirió convertir en cuentos “las tonterías que decía en clase”. El asunto era más complejo: su madre había sufrido una trombosis cerebral que le hizo perder la memoria y una manera de ayudarse fueron los cuentos como plan de evasión. Ante la realidad actual, los cuentos funcionan para él de la misma forma.

Con siete libros de ese género publicados, ofrecerá el taller Puro cuento. Cinco sesiones de narrativa breve dentro del ciclo Grandes Maestros que organiza Descarga Cultura.UNAM. Durante los miércoles de febrero, el encuentro tendrá lugar en Radio UNAM.

“Escribir es torear”, “Las tentaciones de la extensión”, “La trama como obra para piano”, “La relojería de los cuentos” y “La sana enfermedad de narrar o la mecánica propensión de contar” serán los temas de las sesiones.

Enfermo de narrar

En entrevista, el historiador que de joven quiso ser torero explicó que el cuento es el género que más procura porque puede leerse en la espera en un consultorio, un  viaje en Metro o una sobremesa. Y cuando está bien contado, recordó a Cortázar, aunque la novela gane por puntos, el cuento puede hacerlo por knockout.

“Me ha funcionado contagiar el placer por la narrativa breve a través de la metáfora de que escribir es torear: el cuento se te viene encima, como puede hacerlo una mujer hermosa, y tienes que saber qué hacer. Y lo que sabemos es echar el capote y lanzar un engaño”.

 

En ese enfrentamiento, a algunos les sale un ensayo, a otros un poema, pero él se defiende con los cuentos. En sus talleres, una vez que contagia la pasión por contar historias, proyecta videos, música y películas para explicar las mejores maneras de hacerlo, pues como en las familias, al que no cuenta bien los chistes lo mandan a callar.

Hay personas envidiables, como los poetas, que pueden resumir tantísimos sentimientos y emociones en un verso, cuajar un paisaje con una metáfora. Lamentablemente no soy poeta. Descubrí que tengo una propensión incurable a narrar: a la verborrea. Eso también es un ingrediente importante en el caso del cuento, si el narrador se pasa de datos, personajes y rollo, no lo terminas de leer. Y, en ese sentido, muchos de los que los hemos escrito debemos estar atentos a la tentación de la extensión, porque se pueden convertir en una novela”.

Afortunado por necio

¿Cuál es el lugar del cuento en la actualidad? ¿Por qué mientras las editoriales universitarias, independientes y las pequeñas apuestan por el género, las grandes empresas se muestran reticentes?

“Las editoriales siempre son muy rejegas. Yo he sido muy afortunado porque he publicado siete libros de cuentos y lo soy porque soy un necio: hay que estar siempre apoyándolo, considerando que tarde o temprano las grandes editoriales se van a dar cuenta de que es muy vendible. Creo que ahora hay más propensión a reconocer sus virtudes porque vivimos en una época donde no todo el mundo tiene tiempo para leer novelas”.

Para el escritor, los posibles lectores buscan la duración de un video de Youtube y la extensión de un párrafo de Twitter. Y eso está más cerca del cuento que Ana Karenina. “También escribo novela, pero eso es otro cantar. Lo que me consuela es que el estado del cuento hoy en día es mucho mejor que el estado de ebriedad, el estado de embarazo y el estado de Tlaxcala”.

En ese contexto, cabe preguntarse cómo aprovechar el potencial knockout que puede generar el cuento, cuáles son los temas que hoy pueden encontrar lugar en él y si caben miradas sobre la realidad que enfrentamos.

“Es inevitable, incluso yo ya caí en eso. El año pasado publiqué ‘Cabeza fría’, un cuento sobre un decapitado del crimen organizado. Inevitablemente nos contagiamos del horror que nos rodea y todos, sobre todo los que hacemos cuento, buscamos una liberación: el mismo plan de evasión que me propuso mi maestra en primaria es lo que estoy haciendo hoy”.

Jorge F. Hernández escribe de lo que se le antoja y lo hace porque busca vivir otras realidades. Como Fernando Pessoa, considera que escribimos porque la realidad no nos basta. Al respecto, piensa que en México, particularmente, “a la mayoría de escritores, novelistas y cuentistas, nos da muchísimo coraje que la realidad nos rebasó”. Se refiere a la muerte y la violencia. “Y lo malo es que no se nos ocurrió a nosotros: se le ocurrió a los que lo hacen de a de veras”.

Para los que viven el placer de las narraciones breves, tienen tentación por entender las historias que no llegan a ser novelas o reconocen que somos puro cuento, el escritor invita a participar en el taller Puro cuento. Cinco sesiones de narrativa breve, que se realizará los miércoles de febrero de 17:00 a 19:00 horas en las instalaciones de Radio UNAM (Adolfo Prieto 133, Col. Del Valle). La cuota de recuperación es de $500 con los descuentos habituales. Informes e inscripciones: 5622-7070 y 5622-6605, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.. Tras su realización, podrá descargarse gratuitamente en www.descargacultura.unam.mx.