Continúa Desierto bajo escenografía lunar

Martes, 16 Marzo 2010 23:47

 

 

Continúa Desierto bajo escenografía lunar,
laboratorio escénico sobre las diversas formas de la teatralidad


**Estreno en Caja Negra del CUT: sábado 13 de febrero, 19:00 horas.
***Funciones: viernes, sábados y domingos, a las 20:00, 19:00 y 18:00 horas, respectivamente.
***Entrada libre.

Alberto Villarreal, uno de los jóvenes dramaturgos mexicanos más arriesgados de la escena actual, escribió el espectáculo Desierto bajo escenografía lunar con el propósito de convocar un buen augurio para la vida actoral de la generación 2006-2010 del Centro Universitario de Teatro (CUT). Luego de un año de trabajo de planeación, escritura, diseño y ensayo de una obra que probará el nivel escénico de los alumnos, el resultado es una pieza ambiciosa, pues busca una nueva forma de teatro, acorde con las exigencias del mundo contemporáneo.

 

La obra, explicó el dramaturgo, se volvió un gran experimento: una prueba de diversas formas de la teatralidad, una verdadera indagación del trabajo actoral y sus posibilidades, así como una exploración de sus límites con  la danza. “Busqué una obra de teatro que no fuera algo narrado fuera del escenario, que cuando se apreciara fuera un evento particular, algo que no puede ser explicado de otra manera”.

 

Así, la pieza aborda elementos subjetivos, ideas imaginarias en torno a lo lunar y sobre lo que representa en el imaginario colectivo la oscuridad, lo femenino, el movimiento, la inestabilidad y lo cíclico. Trata también sobre un grupo de perdedores profesionales; bailarines de salón que cobran por perder, viven de perder; lo contrario de un mundo en donde todo se mueve en torno a ganar, a ser exitoso.

A estas propuestas se agregan elementos del cine mudo, el western, la concepción del viaje a la luna dentro de la filmografía y el cine en relación con el teatro. La idea del dramaturgo es proponer una teatralidad contemporánea para la mente de un espectador capaz de hacer juegos de imaginación y operaciones mentales rápidas y complejas. Para Villarreal, el teatro actual  se encuentra atrasado en la mayoría de sus procesos respecto de la capacidad de percepción de los espectadores contemporáneos.

 

El público, explicó, es apto para recibir una enorme cantidad de estímulos, información y juegos, mientras que el teatro, la mayoría de las veces, conserva reglas de hace diez o 20 años, por lo que se vuelve lento, pesado.

 

Este montaje de verificación, agregó, ha requerido  entrenamiento especial de varios tipos, como aprender bailes de salón que los actores conocieron en su forma clásica y que durante el montaje van distorsionando para  que los pasos se conviertan en espacios expresivos de otro tipo.

 

En esta obra el director trabaja las problemáticas del teatro contemporáneo que le parecen más relevantes: la idea de realidad y ficción, el convivio directo con el espectador, la noción de teatro como fenómeno que engloba a otros dentro de sí, la puesta en escena con discursos abiertos, una narrativa contemporánea rápida, así como una enorme capacidad de imagen y cambios emocionales abruptos.

 

El también director considera que el CUT es un espacio privilegiado para  hacerlo pues los actores están dedicados totalmente a este montaje, ensayan todos los días, tienen  diversas asesorías y esa es una realidad  difícil de encontrar fuera de una escuela. “Todo esto es lo  que ha permitido a este montaje llegar a la radicalidad, al nivel de exploración de detalle que exigió desde el principio”.

 

Sobre los alumnos, resaltó que tienen el enorme beneficio de no adelantar prejuicios sobre la propuesta y subrayó su formidable trabajo, además de su apertura, entrega  y disciplina. “En las escuelas de teatro  hay una energía y fuerza que es necesario conservar toda la vida”.

 

La escenografía es un  espacio vacío porque busca que la pieza funcione como una enorme lupa hacia el actor, para exponerlo de una forma más radical. Todo el discurso se concentra en el vestuario y en algunos  pocos elementos de utilería que se agregan a la obra, más la iluminación.

 

La música es relevante, sobre todo al retomar formas del danzón y el paso doble y transformarlas a un nuevo discurso dancístico para la funcionalidad de la pieza teatral. “Tenemos un danzón totalmente clásico y otra música que está  alterada, lejos de esos ritmos, y que no se baila. Piezas que trabajan más para la noción de lo extraño, sobre la idea de la migración de las  cosas hacia otro lugar”.

 

Como Desierto bajo escenografía lunar busca un salto hacia otra  teatralidad, presenta un riesgo en la forma de construcción de los textos, en el  tipo de lenguaje que utiliza. “No es una obra que maneje una sola historia o un solo sistema de ficción, digamos que son una comunidad de pequeñas obras, que todas tratan el mismo tema o que todas tienen el mismo humor, la misma sensibilidad”.

 

La generación 2006-2010 del CUT la integran: Ana María Aparicio, Esmirna Barrios, Raúl Briones Carmona, Katia Castillo, Sabina Cobos, Miguel Pérez Enciso, Abril Pinedo, Mariano Ruiz Lazo, Carla Soto, Yosahandi Vega y como asistente de dirección Atanasio Cadena. Desierto bajo escenografía lunar se presentará a partir del 13 de febrero en la Caja Negra del CUT. Funciones viernes, sábados y domingos, a las 20:00, 19:00 y 18:00 horas, respectivamente.  Entrada libre.  

 

Fotos: Cortesía del CUT

Escenografía lunar

Escenografía lunar1

Escenografía lunar2