El físico español Bartolo Luque ofrecerá una conferencia magistral en El Aleph

Miércoles, 22 Mayo 2019 08:48

 

Para el físico español Bartolo Luque, la complejidad es como la pornografía: nadie sabe definirla con precisión, pero todo mundo es capaz de reconocerla cuando la ve. Desde la década de los ochenta, cuando estudiaba física, se interesó por un nuevo paradigma: los sistemas complejos. En la actualidad, cuando la complejidad goza de aceptación en los círculos científicos más prestigiados, Luque aún no puede definirla, sin embargo es uno de los especialistas más destacados dentro de ese campo en el mundo.

Luque, profesor titular en el departamento de Matemática Aplicada a la Ingeniería Aeroespacial de la Escuela Superior de Técnicos Aeronáuticos y del Espacio de la Universidad Politécnica de Madrid, estará en México para ofrecer una conferencia magistral, que cerrará las actividades académicas de El Aleph. Festival de Arte y Ciencia, que en su tercera edición estará dedicado a las ciencias de la complejidad.

El domingo 26 de mayo, a la 1 pm, Luque ofrecerá la charla Arte y ciencia de los sistemas complejos, en la sala Miguel Covarrubias del Centro Cultural Universitario. La entrada es libre.

El investigador ha sido reconocido por su labor de divulgación en el campo de la teoría de sistemas complejos y por el trabajo que ha hecho en la enseñanza de la Física. En esta conferencia magistral desvelará cómo a través de la pintura, la arquitectura, la literatura y otras artes surgió la ciencia de los sistemas complejos. Además explicará qué son los sistemas complejos, cuáles son sus intereses y algunos de sus más notables logros.

En su ensayo “Números críticos autoorganizados”, incluido en el libro Fronteras de la física en el siglo XXI, editado por Octavio Miramontes y Karen Volke, Luque recuerda que antes de iniciar sus estudios universitarios no tenía claro si estudiar física o matemáticas:

“La Física me resultaba apasionante, pero tenía la impresión de que sus resultados, siempre provisionales, carecían de la rotundidad de los teoremas matemáticos. Aunque por otra parte, era consciente de que los resultados matemáticos consistían en proposiciones analíticas. En cierto modo, vacías, en contraste con las proposiciones sintéticas de la Física, que necesitaban confirmación empírica. Las mates eran un juego cerrado sobre sí mismo y la física pretendía desvelar la realidad.”

 

 

 

 

Optó por la Física y lejos de especializarse en la cuántica, la relatividad, la cosmología o la física de partículas, se perfiló hacia los sistemas complejos, la teoría del caos, las transiciones de fase y los autómatas celulares. Agrega:

“Por una parte, el enfoque filosófico de esta nueva ciencia complementaba la tradición clásica reduccionista (nunca tuve la sensación de que se contrapusiera, como muchos afirman) para dar cuenta de fenómenos emergentes que claramente eran más que la suma de las partes. Por otra parte, esta ciencia percolaba por todas las disciplinas artificialmente estancadas de la ciencia: ecología, genética, geología, química, sociología, economía,. . . Y utilizaba el ordenador como laboratorio-simulador, lo que hoy se conoce como tercera vía al binomio teoría-experimento del método científico clásico. Todo perfecto para mi carácter diletante y mis intereses dispares.”

Luque obtuvo el Premio de Física de la Real Sociedad Española de Física y la Fundación BBVA en la categoría de Enseñanza y Divulgación de la Física en Enseñanza Universitaria, por el poco frecuentado campo al que ha dado preferencia: los sistemas complejos.

Es autor de ocho libros dedicados a divulgar la astrobiología, la exploración espacial, las leyes de probabilidad o la estadística, y más de un centenar de artículos de prensa en publicaciones como La Vanguardia, El Heraldo de Aragón y la revista Investigación y Ciencia, donde desde 2013 es responsable de la columna “Juegos Matemáticos”.

Su labor divulgativa también se ha plasmado en la radio a través del programa No es un día cualquiera, de RNE, en el que participó en más de 100 emisiones con la sección ‘Sonidos de la Ciencia’.