Recibe el cineasta Jorge Fons la Medalla Cátedra Ingmar Bergman

Viernes, 31 Agosto 2018 14:30

 

 

• Jorge Fons es figura central en el panorama del cine mexicano: Jorge Volpi
• La congruencia es lo que distingue a mi querido amigo y realizador: Héctor Bonilla
• Con esta presea no siento la fama, pero sí me siento muy honrado y conmovido: Jorge Fons

 

El cineasta mexicano Jorge Fons, director de películas emblemáticas como Los Albañiles,Rojo Amanecer y El Callejón de los Milagros, recibió de la UNAM la Medalla Cátedra Ingmar Bergman el jueves 30 de agosto en la Sala Julio Bracho del Centro Cultural Universitario.

 

El coordinador de Difusión Cultural, Jorge Volpi, dijo que con este reconocimiento se honra la trayectoria y el trabajo de un artista, figura central en el panorama del cine de nuestro país. Consideró que entregarle la medalla se hace más significativo ahora que se conmemoran los 50 años del Movimiento Estudiantil de 1968, en especial por ser el director de una película como Rojo Amanecer, la cual permitió que varias generaciones posteriores a los sangrientos acontecimientos en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco pudieran observar, por primera vez, la barbarie ocurrida el 2 de octubre.

 

El actor Héctor Bonilla, protagonista de esta película filmada en la clandestinidad y con muy bajo presupuesto, dijo que hablar de Fons es hablar de la congruencia. “Ser congruente es ser lo que uno dice que es. Y eso es precisamente lo que califica y distingue a mi querido Jorge”.

 

Mencionó que como realizador, Fons siempre ha aplicado la ética a la estética y eso lo convierte en un grande de la cinematografía mexicana. “Me parece que es muy congruente este homenaje de nuestra Alma Mater, la misma que ha dado la pelea por defender los mejores intereses de nuestro pueblo”, afirmó Bonilla.

 

El representante de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas y director de TV UNAM, Armando Casas, comentó que se reconoce a uno de los directores mexicanos más importantes de las últimas décadas, a pesar de tener una obra breve en contraste con muchos de sus colegas de la época como Felipe Cazals, Arturo Ripstein y Alfonso Arau.  “Es el director de cine más comprometido socialmente, el más generoso, cálido y entrañable”.

 

Reparó particularmente en la película estrenada en 1976, Los Albañiles. Dijo que se trata de una joya cinematográfica. “Me impresionó su verosimilitud y sorprendente autenticidad y gran reparto, su precisa dirección de actores y atractivo género policiaco, así como su claro compromiso social y su fina ironía. Todo eso en su conjunto hace de esta película una obra maestra”.

 

A quien considera su padrino cinematográfico se lo imagina ahora como el director ideal para narrar una historia que urge filmar en este México convulso. “Espero ansioso una película suya donde nos muestre la condición humana con la fineza con la que sabe hacerlo, y nos cuente qué hay detrás de la matanzas de Acteal, de Aguas Blancas, de Allende, Coahuila, de Tlatlaya y de Ayotzinapa. Seguramente será una película comprometida, inteligente, solidaria y humanista, con una historia conmovedora y personajes entrañables, tan entrañables como el propio Jorge Fons, sin lugar a dudas el cineasta más querido que tenemos”.

 

En su turno, Guadalupe Ferrer, exdirectora de la Filmoteca de la UNAM y Miembro Activo de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas, dijo que él es un hombre bueno. “Cuando se habla de Fons se suceden expresiones de afecto, simpatía y reconocimiento a su trabajo”.

 

“Es alguien comprometido con las mejores causas sociales, y que ha desarrollado su trabajo con sensibilidad y refinado lenguaje cinematográfico para hablar de nosotros y de nuestra realidad social”.

 

Ferrer hizo un recuento de algunos de los documentales del realizador, de quien dijo es autocrítico y una persona muy preocupada por elegir la mejor historia, siempre atento a la bien hechura y solidez del guion. Destacó que su obra es parte de nuestra memoria histórica audiovisual y debe ser preservada y difundida.  

 

Finalmente, al intervenir visiblemente conmovido por cada una de las palabras que le dedicaron, Jorge Fons dijo que son más que correspondidas, y expresó que la distinción a su quehacer la compartía de manera real y simbólica con todos sus condiscípulos y maestros  de la primera generación del  Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC), que este 2018 cumplió 55 años y que “ha echado fuertes raíces y florecido, dando  numerosos y esplendidos frutos que enriquecen a nuestra cinematografía nacional”.

 

En otra parte de su discurso recordó a cinco dramaturgos y directores de los años 60 del teatro universitario: Héctor Azar, Héctor Mendoza, Juan Ibáñez, José Luis Ibáñez y Juan José Gurrola, todos ellos orgullo de nuestra universidad. Quiso compartir su medalla con José Luis Ibáñez, con quien colaboró en cuatro obras de teatro y dos películas, maestro del que dijo haber recibido una gran enseñanza.

 

“Esta presea está llena de valores que aprecio, respeto y celebro. Todo lo que ella representa le confiere dignidad a mi trabajo. Yo con esta medalla y reconocimiento no siento la fama, pero sí me siento muy honrado y conmovido”, dijo el galardonado a quien le gustaría filmar la historia que está en sus sueños, “la de una sociedad igualitaria, artística y humanista, en que la justicia sea una realidad y la solidaridad se pueda ver”, según él mismo lo ha dicho en más de una ocasión.

 

Jorge Fons, “el gran observador que sin prejuicios escruta los rostros y sus expresiones para descubrir el alma de los otros”, recibió la Medalla Cátedra Ingmar Bergman de manos de Hugo Villa, director de la Filmoteca de la UNAM, y de Mariana Gándara, coordinadora de la Cátedra. Concluido el acto se proyectó la película recientemente restaurada Rojo Amanecer, estrenada en 1989 con 28 copias y que permaneció en cartelera 6 semanas.