Revisitar el 68 es una forma de suscitar la irrupción de la esperanza: Leonardo Boff

Martes, 21 Agosto 2018 13:07

 

 

• Comenzó el Coloquio Internacional M68. Ciudadanías en Movimiento, para analizar el movimiento estudiantil de hace cinco décadas en México

• El escritor y teólogo brasileño Leonardo Boff dijo que el 68 fue un fenómeno encabezado por jóvenes que atravesó prácticamente a toda la cultura occidental

• Vivimos en un momento que es contrario al 68. De ahí la importancia de estudiarlo

 

Con la conferencia magistral La Conferencia de Medellín y el 68, del escritor y teólogo brasileño Leonardo Boff, inició formalmente el Coloquio Internacional M68. Ciudadanías en Movimiento, que buscar analizar y discutir el movimiento estudiantil de 1968, su legado y consecuencias.

En la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, el pionero de la Teología de la Liberación estuvo acompañado por la directora de esa institución universitaria, Angélica Cuéllar, el secretario general de la UNAM, Leonardo Lomelí, y el coordinador de Difusión Cultural de la UNAM, Jorge Volpi.

“La gran herencia de 1968 fue resistir contra toda jerarquización de la sociedad, contra toda dominación de un grupo a otro; una crítica contra el patriarcalismo y el autoritarismo en todos los espacios, para hacer una sociedad más igualitaria y más horizontal, de ciudadanos libres”, expresó el reconocido escritor y teólogo brasileño.

 

Aclaró que es complejo analizar lo que ocurrió hace cinco décadas ya que fueron muchos fenómenos ligados que atravesaron prácticamente a toda la cultura occidental. Sin embargo, dijo, se puede establecer el sentido profundo de todos estos movimientos: “Liquidar un pasado tradicionalista, autoritario, duro, una cultura que no abría espacios para lo nuevo”.

 

El movimiento estudiantil de México, las protestas de París, la Primavera de Praga, la lucha por los derechos civiles en Estados Unidos y los asesinatos de Martin Luther King y Robert Kennedy, las protestas en todo el mundo contra la guerra de Vietnam, la lucha por la igualdad de derechos entre hombres y mujeres y la Conferencia de Medellín, todas son experiencias que, dijo, entraban en una nueva atmósfera de liberación.

 

El teólogo propuso utilizar categorías filosóficas para entender lo que pasó en el 68. La primera es la del Espíritu del Mundo, de Hegel. “Él dice que hay momentos en la historia que el espíritu irrumpe en todas partes y nadie puede detenerlo, trae algo nuevo y hace obsoleto todo lo que es pasado, lo que es tradicional, lo instituido. Empieza la emergencia de nuevos comportamientos, nuevas ideas, nuevos sueños, y eso pertenece al dinamismo de la propia historia”.

 

Otra categoría es la del Tiempo Eje, de Karl Jaspers, que explica que cuando el eje del mundo da una vuelta, todo cambia. “Es la fuerza intrínseca de la historia”. Finalmente, habló de una categoría a la que denominó el Principio de la Esperanza, “que es el motor interior que nos hace pensar en algo nuevo y mejor, generador de nuevos sueños. Ésta en la base de toda revolución”.

 

En ese contexto, agregó, “el 68 introdujo una ruptura, que significa acabar con ideas, instituciones y conciencias colectivas del pasado, para decir vamos a recrear, a reinventar la humanidad, a rehacer la sociedad, porque su naturaleza no es estar estancada, sino la transformación”.

 

Tras reconocer que México fue el país que, tal vez, sufrió más en 1968 por hechos como la matanza de Tlatelolco y la ocupación militar de Ciudad Universitaria, Boff se preguntó cómo aplicar hoy las lecciones de aquel año. Explicó que el mundo se encuentra ahora en una nueva guerra comercial que busca la recolonización de América Latina para extraer sus recursos naturales en función de los intereses de Estados Unidos y, lamentó que, pese a ello, no se sienta entre los jóvenes un impulso similar al de hace 50 años.

 

Vivimos en un momento que es contrario al 68, expresó. De ahí la importancia de estudiarlo. “Por eso revisitar 68 es suscitar de nuevo esa irrupción de la esperanza, de que podemos crear otro tipo de sociedad y que tenemos derecho de construir de forma soberana, activa y altiva nuestra identidad de pueblo. Ese es un reto para esta nueva generación”, concluyó.

 

 

Inicia el Coloquio M68. Ciudadanías en Movimiento

 

Previo a la conferencia magistral del teólogo brasileño, el secretario general de la UNAM, Leonardo Lomelí, explicó que con esta actividad se busca analizar no sólo los sucesos de hace cinco décadas, sino también los procesos que se originaron después en el país.

 

“La trascendencia de los trabajos del Coloquio se deberán en gran medida a que permitirán acercar a los estudiantes universitarios de hoy al significado de lo ocurrido hace 50 años, a los cambios que han tenido lugar en estas cinco décadas y, por lo mismo, permitir ubicar mejor su presente”, dijo.

 

Por su parte, el coordinador de Difusión Cultural, Jorge Volpi, destacó que fue en aquel año cuando “se ensancha la ciudadanía en México. Ese momento en el cual gracias al espíritu del 68, ese espíritu antiautoritario, democratizador, México empieza una larga lucha por los distintos derechos civiles”.

 

El Coloquio M68. Ciudadanías en Movimiento tendrá una larga lista de conferencias, mesas de debate y análisis y charlas académicas hasta la primera semana de octubre, en las cinco instituciones de educación superior que lo convocan: UNAM, Instituto Politécnico Nacional, El Colegio de México, Universidad Iberoamericana y Universidad Autónoma de Chapingo. El programa completo se encuentra en la página culturaunam.mx/m68/