Resistencia artística ante la violencia en México

Miércoles, 15 Agosto 2018 09:51

 

 

  • La Cátedra Nelson Mandela de Derechos Humanos en las Artes, de la Coordinación de Difusión Cultural de la UNAM, analizará la situación de violencia e inseguridad en México.
  • Artistas, investigadores y periodistas participarán en cuatro conversatorios el próximo 22 de agosto en la Sala Carlos Chávez.
  • Se exhibirán películas y documentales recientes que reflejan las violaciones a los derechos humanos en el país en la Sala José Revueltas.

 

La Cátedra Nelson Mandela de Derechos Humanos en las Artes continuará sus actividades los días 22 y 23 de agosto con la sesión denominada El arte de la resistencia, que incluye cuatro conversatorios y un ciclo de cine en los que se analizará la manera como artistas e intelectuales están haciendo frente a los graves problemas de violencia e inseguridad en México.

Enrique Díaz Álvarez, coordinador de la Cátedra, recordó que el propósito de este espacio de reflexión y encuentro interdisciplinario es explorar y profundizar en el vínculo entre la práctica artística y la defensa de los derechos humanos, y en esta ocasión México estará en el centro de la discusión y de la búsqueda de alternativas para contrarrestar la violencia.

“Nosotros partimos de la idea de que el arte importa, el arte impacta, el arte puede incidir en la vida pública del país”, explicó. “Y lo que hacemos es rastrear ciertas narrativas en literatura, ciertas imágenes en fotografía y en cine, o ciertas prácticas artísticas como el performance, que permiten visibilizar problemas y combatir la violencia, la desigualdad, la exclusión, el racismo, la xenofobia y, en este caso, la violación a los derechos humanos en México”.

Díaz Álvarez comentó que son brutales las cifras de distintas violaciones a los derechos humanos desde 2006, cuando se declaró la guerra al narcotráfico durante el gobierno de Felipe Calderón. Se calculan más de 170 mil asesinatos, más de 35 mil desaparecidos y las denuncias ciudadanas por asesinato, desaparición, secuestro, extorsión, amenazas y cateos ilegales se acumulan. “Y son muchos los artistas que han dedicado parte de su obra a enfrentar la violencia desde sus trincheras”.

Eso es lo que se abordará en los cuatro conversatorios de la Cátedra Nelson Mandela de Derechos Humanos en las Artes que se realizarán el 22 de agosto a lo largo del día en la Sala Carlos Chávez del Centro Cultural Universitario (CCU).

En el primero, a las 11 horas, se abordará el tema Violencia y violaciones a los derechos humanos en México, con la participación de Jorge Volpi, Coordinador de Difusión Cultural de la UNAM; Santiago Aguirre, Subdirector del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez; y Pedro Salazar, Director del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, con el propio Enrique Díaz Álvarez como moderador. La mesa tratará del fracaso que ha resultado la estrategia de militarización para enfrentar la violencia en el país, así como el papel que tienen la práctica artística y el activismo ciudadano para visibilizar y defender a las víctimas.

El segundo conversatorio comenzará a las 12:30 horas con el título Pedagogías contra el daño y la violencia. El profesor y promotor de derechos humanos Manuel Amador y la periodista y documentalista Daniela Rea se centrarán en Ecatepec, Estado de México, uno de los municipios más pobres e inseguros del país, con el objetivo de analizar los alcances que han tenido ciertas prácticas artísticas, como el performance, para enfrentar problemas cotidianos como el feminicidio, el machismo y la discriminación.

Como parte de este segundo conversatorio, estudiantes de la preparatoria General Francisco Villa 128 de Ecatepec ejecutarán un performance sobre la normalización de la violencia de género y los feminicidios. Esta obra es resultado del taller Mujeres, Arte y Política organizado por el propio Manuel Amador.

El tercer conversatorio, que empezará a las 17 horas, reunirá al artista plástico Alejandro Luperca Morales, al fotoperiodista Fernando Brito y a la escritora Marina Azahua, con la moderación de Iván Ruiz, para hablar de La imagen de lo atroz, el dilema que está planteando registrar en fotografía y video el horror de la violencia en la lucha contra el narcotráfico, y cuya sobreexposición termina por normalizar lo extraordinario.

Para cerrar el día de conversatorios, a las 18:30 se tratará el tema Encarar la desaparición en México, donde la fotógrafa y documentalista Mónica González, la investigadora Karina Ansolabehere y la escritora Sara Uribe, con Ana Elsa Pérez como moderadora, abordarán el tema de las iniciativas de búsqueda de personas desaparecidas emprendidas por sus propios familiares, desesperados ante la ineficiencia de las autoridades.

La sesión de la Cátedra Nelson Mandela de Derechos Humanos en las Artes continuará el jueves 23 de agosto en la Sala José Revueltas del CCU con un ciclo de cine que incluye la proyección de la película Las elegidas, de David Pablos, que aborda el tema de la trata de blancas, a las 16 horas; el documental La libertad del Diablo, de Everardo González, en el que se entrevista tanto a víctimas de la violencia como a sus victimarios, a las 18 horas; y el documental No se mata la verdad, de Coizta Grecko, sobre la violencia contra periodistas en México, a las 19:30 horas.

Todas estas películas fueron seleccionadas por ser un ejemplo de cómo el arte está enfrentando el problema de la violación a los derechos humanos en México. “En este caso el cine habla, esa es la idea”, precisó Enrique Díaz Álvarez.

El Coordinador de la Cátedra aclaró que, desde luego, no todo el arte tiene que representar la realidad y denunciar problemas, pero en este espacio lo que se busca es a artistas que no se sienten desligados, sino que están comprometidos.

“Nosotros pensamos que el arte puede ser una forma de transformación social, evidentemente no todas las películas, no todas las novelas, no todos los performance, pero sí hay ciertas imágenes, ciertas narrativas y ciertas acciones artísticas que pueden incidir en la vida pública. Hemos normalizado el horror, y el arte al recrear, porque tampoco es una copia fiel, nos permite despertar y seguir indignándonos ante la impunidad, la violencia y la baja calidad de vida que tenemos en este país”, concluyó.