Periodistas hablaron de la crítica situación de violencia e inseguridad que vive el periodismo en México en el coloquio internacional Los acosos a la civilización

Jueves, 23 Noviembre 2017 12:15

 

 

Los periodistas Anabel Hernández, Diego Enrique Osorno y Guillermo Osorno,  participaron en el panel “El acoso al periodismo”, en el coloquio internacional Los acosos a la civilización. De muro a muro

• Se habló de la reciente creación de una agenda para la protección de periodistas, la cual surgió tras el asesinato del periodista Javier Valdez el pasado 15 de mayo

• El coloquio continúa su programación en la FIL Guadalajara con la participación de destacados pensadores como Gilles Lipovetsky, Gary Gerstle, Irvine Welsh, Yoani Sánchez y Rob Riemen, entre otros, que abordarán los temas: solidaridad y corresponsabilidad, democracia e internet, ciudad, populismo, intercambios culturales y desarrollo

• Consulta la programación en losacososalacivilizacion.mx

 

Para hablar de los riesgos y las condiciones tan críticas por las que transita el periodismo actual en México, los periodistas Anabel Hernández, Diego Enrique Osorno y Guillermo Osorno,  ofrecieron la charla "El acoso al periodismo", en la Sala Carlos Chávez del Centro Cultural Universitario, como parte del coloquio internacional Los acosos a la civilización. De muro a muro.

 

Anabel Hernández, quien desde hace 24 años es periodista y se ha enfocado en investigar los vínculos empresariales y políticos con el crimen organizado, dijo que en la última década, en México, 115 periodistas han sido asesinados y 18 han desaparecido, por lo que aseveró que en México no existe la libertad de expresión, si quien se atreve a ejercerla vive con la amenaza de muerte.

 

Acusó que México se ha vuelto uno de los países más inseguros para ejercer el periodismo por la colusión de narcotraficantes y funcionarios que no reconocen que la quinceava potencia económica del mundo es en realidad un narco estado sin ley ni justicia, con más de 120mil personas asesinadas y más de 28 mil desaparecidas.

 

Señaló que estas amenazas a la libertad de expresión, más que al gremio periodístico, afectan a la sociedad, pues tienen el objetivo de violentar su derecho a estar verazmente informada, por lo que es necesario que la misma sociedad sea quien exija el respeto de la libertad de expresión.

 

“Si los medios de comunicación y periodistas callan, como ha comenzado a ocurrir en varias ciudades de México, la sociedad no tiene elementos para tomar decisiones; y sin información autentica para tomar decisiones, no hay libertad; y si no hay libertad, no hay democracia”, dijo la periodista.  

 

Aseveró que el narcoestado mexicano escribe y maquilla la historia oficial para perpetuar la impunidad de su sistema corrupto, por lo que es responsabilidad de los periodistas encontrar la verdad y contarla sin importar los costos;  y  que la razón por la que el periodismo se ha vuelto blanco de amenazas y asesinatos es que, al no haber estado de derecho en México, los periodistas realizan, desde los últimos 10 años, el trabajo que le corresponde a los procuradores de justica.

 

También comentó que la existencia de la Ley para la protección de personas defensoras de derechos humanos y periodistas es el mejor reflejo de la ineficacia del estado mexicano, pues no es funcional en la realidad y sólo sirve para dar una buena imagen ante la opinión internacional.

 

Por su parte el periodista Diego Enrique Osorno, dijo que el oficio periodístico, desde sus orígenes siempre ha sido víctima de ataques y acosos, pues un periodista siempre va a cuestionar al poder, hecho que siempre tendrá consecuencias.

 

Aún así, dijo que en el México actual en términos oficiales hay más libertad de expresión, ya que hace treinta años había muy pocos medios, como la revista Proceso que hacían una verdadera labor periodística. Sin embargo, consideró que hay un cierto retroceso civilizatorio, porque este es el momento en la historia del país en que hay más agresiones a la actividad periodística, pues cada 20 horas hay una agresión a periodistas en nuestro territorio.

 

También declaró que la búsqueda de la verdad en México -que puede implicar la muerte- no sólo es hecha por periodistas, sino que también lo es por abogados, académicos, activistas, y gente de todas las clases sociales, de las cuales no se conoce su historia.  

 

Al referirse a su propia experiencia en 2006, cuando cubrió los enfrentamientos entre  pobladores de Oaxaca e integrantes de la APPO, en los que murió el foto reportero Brad Will, y donde también fue capturado el periodista Lennin Osorio Ortega como presunto asesino, dijo que ha llegado a la conclusión que el estado y sus instituciones jamás velarán por la seguridad de quienes ejercen el trabajo periodístico, y que el único camino es la organización entre periodistas.

 

Para finalizar, el periodista Guillermo Osorio habló de la reciente creación de una agenda  para la protección de periodistas, la cual tuvo motivo de ser tras el asesinato del periodista Javier Valdez el pasado 15 de mayo, y en la que se discutieron entre colegas las condiciones del periodismo en México con la finalidad de establecer objetivos a corto y mediano plazo.

 

Entre las conclusiones del encuentro resaltaron que una de las razones que propician la violencia contra los periodistas es la relación con sus medios. Los medios viven principalmente de la publicidad gubernamental y esto hace que los periodistas sean sólo carne de cañón que no importa a nadie. Consideraron que el siguiente paso en la agenda es la creación de una coordinación encabezada por periodistas para conjuntar los trabajos de organizaciones que ya llevan una trayectoria en la lucha por sus derechos.